Uf… qué mala suerte Antonia…
“Una maquinista de tren que realizaba el trayecto entre Zwolle y Leeuwarden (Países Bajos), se olvidó de cerrar el micrófono de la cabina de mandos lo que permitió a los viajeros del convoy escuchar sus gemidos mientras se masturbaba.”
Pero lo bochornoso del caso no es sólo eso, lo patético es que alguien lo grabe con el móvil y lo cuelgue en Youtube ¡Carambola!
